Salgo de Ikea por fin. Me meto en el coche y quito el CD de cuentos. No estoy de humor para oirlo por enésima vez. Se ha movido el dial (acaba de venir el coche del taller y me han soplado 377 leuros por la revisión) y en la radio está una emisora desconocida de esas de música constante.
Cierro los seguros, me pongo el cinturón y arranco. Cuando me quiero dar cuenta, Camilo Sesto me espeta: "una historia compartida es una huella que no se olvida, amooooor. Lo cierto es que no puedoooo vivir sin tiiiiii". ¿Pero qué le pasa al mundo? Estoy por buscar la cámara del reality que tienen que estar haciendo conmigo esta tarde.

Y... ¡¿Qué hace Camilo Sesto viniendo del pasado a torturarme?!
Pero ya es tarde, mi lado masoquista se ha enganchado completamente. Debe de ser un especial de sus grandes éxitos: "Vivir sin tiiiiiii es no vivir, alimentando la esperanza que vuelvas a miiiiii... Vivir sin ti es algo más que sufrir, es ver la cara del destino riéndose de miiiiiii...". Y ahí está mi cara, en el espejo del quitasol. ¿Se ríe de mí? No lo sé, pero aunque lleva gafas sé que me está mirando. No sé con qué intenciones.
Ahora ataca con "que no me falte tu cuerpo jamás...". ¡Diosss! "No dejaré de quererte jamás. Jamás, jamás he dejado de ser tuyo, lo digo con orgullo, tuyo nada máaaaassssss... porque hasta en sueños te he sido fiel". Uuufffff....
Ya estoy expectante por cuál será la siguiente. Y no defrauda. Con esos arreglos orquestales grandiosos, "cuánto esperé lo que nunca llegóooo, una caricia, una fraaaase de amor, como un regalo llegaste a mi y sin abrirlo siquiera te perdíiiiii. (...) Todo te entregué y por eso te perdí y la vida me cambió toooodoooo por naaaadaaaa".
Arreglos de flauta, pastoriles, para otra joya: "hoy, como mañana y como siempre, de enero a diciembre, una cama blanca como la nieve, será nuestro refugio de seis a nueveeeee (¡qué más hubiéramos querido!). Tiempo de amor, amor a oscuras (y pienso: bueno, esto no, que tú eres más de luz de quirófano) (...) ese amor que vive en penumbra. A escondidaaaaas, tengo que amarteeee, a escondidaaaas, como un cobardeeeeee".
Llegada a este punto estoy totalmente entregada a la experiencia. ¿Qué vendrá ahora? Espero ansiosa la siguiente. "Un adiós sin razones, unos años sin vaaaaloooorrrrr". ¡Qué fuerrrte! "Me acostumbre a tus besos y a tu piel color de miel, a tu risa y a tu ser (...) Algo de mí, algo de mí se va muriendo (...) te vas amor pero te quedas porque formas parte de mí y en mi casa y en mi alma hay un sitio para tíiiiii".
Me froto las manos, sólo mentalmente y sin soltar el volante, pensando que aun estoy a mitad de camino y me pregunto si se mantendrá el nivel hasta llegar a casa. Juzga tú mismo: "siempre me traiciona la razón y me domina el corazón, no sé luchar contra el amor. Ya no puedo más, ya no puedo más, siempre se repite esta misma histooooriaaaa, estoy harto de rodar como una noriaaaaa. Vivir así es moriiiiir de amooooor y por amor tengo el alma heriiiiidaaaa, por amor no quiero más vida que su vidaaaa, melancolíaaaaaaa. Soy mendigo de sus besos, soy su amigo y quiero ser algo más que eso, melancolíaaaaaa".
Este tío es un filón. "Perdónameeeee, si pido más de lo que puedo dar, si grito cuando yo debo callar, si huyo cuando tú me necesitas más. Perdóoooonameeeee, perdóooooonaaaameeee, perdóoooonameeee, si hay algo que quiero eres túuuuuuu. Perdóname si los celos te han dañado alguna vez, si alguna noche la pasé lejos de tí en otros brazos otro cuerpo y otra piel, perdóooonameeee si no soy quien tú mereces, si no valgo el dolor que has pagado por mí a veceeeees". Y me pregunto: ¿habrás pensado esto alguna vez?
¡Huy! Y ahora acompañado, en plan Marc Anthony y JLo de la transición: "callaaaadaaaa (susurra Angela Carrasco) aguardo tu llamaaadaaa, espero en celo tu llegada, me abrazo fuerte a la almohada, me embriago de su perfume que huele a nuestras noches de amor. Callada (contesta EL) perdonas con ternura todas mis locuras y aunque sé que nada ignoras y que por mis errores lloras no soy capaz de cambiaaaaar"."Y a pesar de todo y a pesar de todo te sigo queriendooooo", se envalentona ella. Si es que las que nacemos tontas...
Ya estoy en casa, pero no puedo parar porque él sigue. Me quedo escuchando dentro del coche en el garaje. Ahora con música de funeral, con coro y campanas tocando a difuntos incluidas. "Me duele más dejarte a ti que dejar de vivir, me duele más tu adiós que el peor castigo que imponga Dios. No puedo ni te quiero olvidar, ni a nadie me pienso entregar, sería inútil tratar de huir porque a dónde voy te llevo dentro de míiii... El amor de mi vida has sido túuuuuu (...) ¿por qué me das libertad para amar si yo prefiero estar preso de tiiiiii...?".
Otra más... Esto es un festival de la alegría y el buen rollo: "Quererte a ti es conjugar el verbo amar en soledad (qué original) un te quiero sin respuesta y no querer ver que mis caricias te molestan. Quererte a tí es querer ganar el cielo por amor, es haber perdido el miedo al dolor, es luchar contra nadie en la batalla y ahogar el fuego que me nace en las entrañas, quererte a ti es callar y aguantaaaaar. Alimentar la palabra ternura, y esconder mis lágrimas en las espaldas de noches en blanco y a oscuras, lágrimas de celos y dudas. De nada sirve que yo te llore, de nada sirve que yo te implore, hasta cuándo y hasta dónde tengo que esperar...".
No puedo más, tanto desamor me va a matar. Voy a hacerme un bocadillo de jamón con tomate, a ver si vuelvo a la realidad, que tanta amargura y tanto edulcorante juntos van a acabar con mi estómago.
Y de repente me doy cuenta de lo peor, que ya me hunde sin remedio: ¡¡¡¡ME SABÍA TODAS LAS LETRAAAASSS!!!
Tu geisha
PD: pero, claro, si es así, me surge una terrible duda: si me sé todas las letras ¿cómo he caído en los errores de los que ya Camilo me advertía desde mi adolescencia?!
Si es que Camilo mola mazo
No hay comentarios:
Publicar un comentario